Ubicados en la octava posición con 19 puntos y luego de pasar una semana complicada, debido al atraso de sus mensualidades, los jugadores de El Nacional buscarán mantenerse en la ruta ganadora y derrotar al puntero del campeonato, Emelec, que llega luego de perder ante Barcelona en el clásico del Astillero.
A inicios de esta temporada Barcelona y Emelec se disputaron el fichaje del delantero paraguayo Pablo Zeballos, que al final se vinculó al cuadro azul; ahora, ambos clubes intentarían contratar al franco-argentino Hugo Bargas, que milita en el Blooming, de Bolivia.
El poco peso ofensivo y tener muchos jugadores replegados por parte del rival fue algo que sorprendió a Barcelona, en la victoria que obtuvo el domingo (2-0) sobre Emelec. Así lo consideró el zaguero José Luis Perlaza.
Una doble sensación dejó la jugosa victoria en el Clásico del Astillero a Gustavo Costas, por un lado el malestar de las críticas que habían recaído pro cierto sector de la prensa sobre el equipo y por el otro la corta alegría que deja este triunfo. El argentino fue claro en mencionar que una victoria como estas no salva el pésimo semestre que tuvieron los suyos.
Para Gustavo Quinteros, DT de Emelec, perder el Clásico del Astillero no afecta el objetivo hacia donde apunta su plantel: ganar la etapa y clasificar a la Libertadores.
Gustavo Costas le tiene tomado el pulso al Emelec de Gustavo Quinteros, contra el cual no ha perdido desde que llegó el año pasado al país. Otra vez sus estrategias fueron más efectivas y el conjunto que dirige venció por 2-0 a su acérrimo rival.
Barcelona le ganó ayer a Emelec ‘con la cabeza’ de Ariel Nahuelpán, quien con dos testarazos fulminó al rival para derrotarlo 2-0, en el estadio Monumental, donde se disputó el segundo Clásico del Astillero del año, el duodécimo duelo para los canarios sin caer ante los azules de forma consecutiva.
Barcelona manda en el Clásico del Astillero. Así lo demuestran las estadísticas recopiladas desde 1960. El equipo torero acumula cinco partidos de ventaja sobre Emelec, su rival de patio.
La lucha de dos gladiadores no tendrá como superficie la arena del antiguo Circo Romano, sino el césped del Monumental.