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El paraguayo marcó el tercer gol y dio el pase para el primero, en la goleada 3-0 de Barcelona sobre la Católica. El festejo de los jugadores ‘canarios’, la celebración del técnico Juan Manuel Llop en cada gol y el alivio del titular torero Eduardo Maruri, se fundía con la alegría de los hinchas ‘canarios’, que ayer acompañaron a Barcelona en su arranque.
El ‘Ídolo’ le pasó 3 goles a Universidad Católica, que resistió hasta el minuto 39, y que ni siquiera pudo abrir el arco de Máximo Banguera con un penal en el complemento, bajo el marco de una tarde soleada, pues esta vez no llovió, como en la mayoría de los partidos de la primera etapa del campeonato.
“Si así van a jugar todo el año, que se queden a vivir en Quito”, soltó Julio Barzallo, uno de los hinchas ‘amarillos’ que celebraba desde la tribuna el triunfo de su equipo.
Sin embargo, cuando la emoción de la victoria baje, Llop tendrá que corregir los defectos que mostró su elenco. A Barcelona le faltó mayor precisión en la entrega del balón, sobre todo a Henry León, quien se equivocó cuatro veces en los pases.
No obstante, lo destacable para los ‘toreros’ fue que Luis Macías se comió la banda derecha; seis veces desbarató la marca de Íder García, pero a la hora de centrar no estuvo muy fino. Su mejor socio fue Juan Samudio, quien en dos ocasiones puso a correr al ‘Cocacho’. El ‘Mágico’ resaltó por su entrega en el campo, pues abrió espacios para que sus compañeros entren al área y, por si fuera poco, marcó.
La mejor jugada del paraguayo la protagonizó junto con Giovanny Nazareno. El lateral izquierdo se soltó por la banda e hizo una pared como Samudio, quien lo dejó a boca de arco, gracias a un taco simplemente “exquisito”.
A Nazareno no le quedó más que terminar con la zurda la jugada y romper el empate a cero, a los 39’.
Desde ese momento Barcelona se hizo dueño de la cancha, tocó y tocó, buscando huecos en la zaga ‘celeste’.
El que abrió un hoyo enorme fue el juvenil Dennis Quiñónez. El volante habilitó a Vinicio Angulo con un pase largo y éste batió el arco de Cristian Mora, a los 42’.
Con la ventaja Barcelona se tomó un respiro, le entregó un poco la pelota a Católica y lo espero para atacarlo de contragolpe. Ahí se vio claramente la idea de Llop, que jugaba con un 4-3-3, cuando tenía la pelota, y un 4-5-1, cuando la perdía.
Católica, en tanto, careció de referentes, de poder ofensivo y hasta de suerte, porque a Luis Carlos Espíndola, Banguera le atajó un tiro penal.
Barcelona liquidó temprano el cotejo, para no complicarse. A los 17’ del segundo tiempo, una corrida de Omar De Jesús le dio la posibilidad de anotar el tercero de la tarde a un ‘enchufado’ Samudio. Los ‘amarillos’ son punteros.
Fuente: El Telégrafo
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