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Con gran presencia de hinchas “toreros” que llegaron al estadio Atahualpa, se disputó el encuentro entre “camaratas” y “toreros”. La expectativa por saber la actuación del equipo “amarillo” para este encuentro fue en aumento por parte de los hinchas que no se canasaron de gritar las emociones de gol que su equipo generó en los primeros minutos del primer tiempo.
IDA Y VUELTA La hora cero llegó para los dos elencos. El que tomó la iniciativa fue Barcelona que, por intermedio de Nazareno, intentó abrir el marcador a los 45 segundos con un remate de larga distancia. Con el primer susto en la portería de Cristhian Mora, los nervios entre integrantes de la Católica eran evidentes. Miguel Ibarra en su afán de despejar casi marca en su propia portería.
Después de estos sustos, el “trencito azul” empezó a rodar en el gramado del Atahualpa por lo que arrinconó durante cinco minutos a los “toreros”, generando dos ocasiones claras de gol en los pies de Carlos Espínola y Walter Iza.
SE PRENDIÓ Cuando el partido empezó a tornarse de ida y vuelta, la fiesta estaba prevista para los últimos minutos del primer tiempo. El defensa barcelonista Geovanni Nazareno, quien fue el que más buscó el gol, tuvo su recompensa a los 39 minutos, después de que dejó a todos los rivales en el camino y solo frente a la portería, abrió el marcador en el Atahualpa, desatando la fiesta de los quiteños, simpatizantes del equipo guayaquileño.
Mientras los fanáticos seguían festejando el gol y los jugadores de la “chatoleí” se lamentaban, Vinicio Angulo aumentó la cuenta, cuando recibió un balón solo a las espaldas de los defensores y venció al “Conde” Mora, poniendo el 2-0 a un equipo sin ideas como la Católica. BANGUERA, LA FIGURA Para la segunda parte, los “toreros”, empezaron a embestir a su rival en busca del tercer gol. Pero una mano dentro del área “amarilla”, por parte de Jefferson Hurtado, fue sancionada penalti y la oportunidad de descontar para la Católica estaba servida en bandeja de plata.
El chance recayó en el paraguayo Carlos Espínola, quien se puso nervioso y convirtió en figura a Maximo Banguera que atajó el lanzamiento, cerrando con broche de oro la actuación del golero “torero”.
Y la goleada se cerró a los 18 minutos, cuando un centro desde el costado derecho por parte de Macías a los pies del “Mágico” Samudio, puso la tercera y definitiva conquista en el Atahualpa y pasando la primera gran prueba en la altura, el técnico Juan Manuel Llop.
La próxima fecha, el Ídolo del Astillero viajará a su ciudad natal Guayaquil, donde recibirá al Macará desde las 18:00, en el estadio Monumental Fuente: Extra.ec
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